MICRORRELATO 45: MI MEJOR...

 ¡No puede ser, pero si la llevaba puesta hasta ayer! ¿Dónde pude habérmela dejado? A ver... Me levanté con muchísimo sueño, me lavé solo dos dientes, me despeiné y desayuné sin hambre. Fui al cole, hice un examen de mates, otro de ciencias y quinientos dictados. Perdí mi mejor juguete, me quedé sin recreo, alguien se llevó mi abrigo, mi hermano menor me ganó 3 carreras y... ¡¡¡Espera!!!... ¡¡La veoooo!! ¿Qué le ocurre? ¡No quiere quedarse! Corre muy de prisa delante de mí... Me distraigo, voy detrás de una mariposa, juego con el perro del vecino, encuentro mi mejor juguete, alguien me devuelve mi abrigo... Y de pronto... ¡Síííí! ¡¡¡¡Ahí estáaaa!!!! ¿Pero cómo te atreves, le pregunto? ¿Qué haces Sonrisita mía, muy solita y ahí sentada? Esperaba pacientemente, me responde, que por fin este día terminara....

MICRORRELATO 44: EN PAUSA

Te despiertas al día siguiente y todo parece haberse detenido, pero, en realidad, eso es algo que te sucede solo a ti porque al salir de casa, a nadie le avisaron que en el mundo faltaba alguien más. Gritas en silencio una y otra vez... ¿Cómo es que no se han dado cuenta? Necesito que se detenga el tiempo, que la gente se inmovilice, que noten su ausencia. El vecino vuelve a saludarte, la gente entra y sale de los negocios como un día cualquiera y lo que es peor aún, muchos de ellos sonríen y eso parece estar más fuera de órbita todavía. Durante días y meses la única compañía es la tristeza. Mi rostro se endurece, mi boca apenas se mueve. La cama se convierte en el mejor lugar del mundo... Los días se llenan de nada... Te caes, te levantas, te pierdes y te vuelves a encontrar. Te cortas el pelo, te pintas las uñas, los ojos, las mejillas… Te transformas. Te conviertes en otra persona. La que eras, se ha ido con él… 

MICRORRELATO 43: NUBES ARDIENTES

El cielo parece arder en el ocaso. Los colores púrpura lo llenan todo. Desde mi ventana veo ese conato de incendio y me estremezco. ¡Es como si el infierno se asomara a través del cielo!  

MICRORRELATO 42: LA AMISTAD DEL SILENCIO

 Bajo las barbas blancas y abundantes de un señor solitario, un pequeño ratón se guarecía, cada noche, del frío invierno. Cuando lo escuchaba roncar en su cama, con cuidado, se introducía en ellas hasta que amanecía. El hombre notaba cómo las patitas del pequeño ratón caminaban por su pecho; pero, permitía que el ratoncillo descansara sobre él para sentirse acompañado. De manera que uno dormía calentito y asustado pensando que algún día, cuando se diera cuenta, aquel señor acabaría con su vida; y el otro dudaba si acariciarlo, pues seguro que saldría huyendo y nunca más lo vería. Y así permanecieron muchos años unidos por el silencio.

MICRORRELATO 41: HUMANA CONDICIÓN

 

 Somos seres de luz, poderosamente mágicos, inmensos, eternos; pero a la vez complejas sombras de ignorancia, melancolía y desilusión inconscientemente consciente... Dualidad suprema de condición humana.